Antología poética a la memoria de María Yuste Rico
Video homenaje a María Yuste Rico
lunes, 30 de diciembre de 2019
MALDITO ENERO / 2019
MALDITO ENERO / 2019
Y entre risas y festejos…
—despidiendo el año viejo—,
brindamos con alegría,
con nuestras copas alzadas.
Doce uvas de la suerte
ordenabas… ¡Madre mía!
Una a una, con sumo esmero,
para que en cada campanada
la dicha nos custodiara
en los doce meses venideros.
Nada entonces predecía
que aquel metal que resonaba
en cada repique vaticinaba
sombrías campanas de duelo.
Y así hizo… su entrada enero.
¡Qué ingenuidad la de aquel día!,
que de par en par abría
las puertas al mes maldito;
aborrecido mes de mi historia
que tu umbral traspasaría
para exterminar con alevosía
tu fortaleza, madre, y mi fe…
pues aún cuestiono si obré bien…
—en mi afán de socorrerte—,
si tal vez apresuré tu muerte
al disponer tu cuerpo a la ciencia.
¿Acaso pudo haber negligencia…
sobre tus órganos afectados?
¿O fueron pésimos los cuidados
que agravaran tu dolencia…?
Tantas incógnitas sin revelación
en esta no aceptación de tu partida.
Me enfrenta a Dios, a la ciencia
y a la propia vida.
¿Cómo hubiese podido ahuyentar?
Muéstrame cómo… ¡Dios mío!
Si era tu decisión este final tan repentino
o fue un despropósito del azar…
Mientras se inundan mis ojos
de este amargo desencanto
una y otra vez, entre lágrimas demando:
—¿Qué te hice yo… enero,
para que me odiases tanto…?
Derechos de autor: María del Carmen Tenllado Yuste
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
sábado, 14 de diciembre de 2019
SEREIS DE NUEVO LLAMADOS A LA VIDA
SEREIS DE NUEVO LLAMADOS
A LA VIDA.
(Poema dedicado a la memoria de mamá y de mi primo
José Pedro Donsión Yuste, dos almas luchadoras y amorosas que han de retornar…)
Porque este mundo necesita
de almas como las vuestras;
seréis de nuevo llamados a la vida.
Porque la tierra os precisa
a la mayor brevedad,
y desde el punto de origen
—fuente de toda ciencia—,
aguardareis hasta ser gestados
en las cálidas aguas de la inocencia;
reseteando lo aprendido
en la matriz humana,
cuna y mortaja del ser…
que no sobrevive a su miseria.
Así los entes de luz son requeridos
para reconciliar la condición mortal
con el espíritu afligido.
Estirpe de sanadores celestiales,
divinas entidades que descienden
para evangelizar la especie
ante un nuevo renacimiento.
Sin almas como las vuestras
esta humanidad no hallaría sustento,
es por ello que…
Seréis de nuevo llamados a la vida.
Derechos de autor: María del Carmen Tenllado Yuste
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
viernes, 6 de diciembre de 2019
A MARÍA YUSTE RICO/ Francisco Martín Martín
A MARÍA YUSTE RICO,
QUE E.P.D.
Recitándole al cielo con gran fuste,
fugóse hacia la Gloria esta rapsoda,
llevándose en su vuelo —Mari Yuste—
dedicación, bondad y gracia toda.
Dejóse acá tan sólo sus despojos,
y múltiples vivencias memorables.
Lágrimas que, bañando muchos ojos,
evocarán sus dones imborrables.
Esta oda, humilde y breve, que me alcanza,
es un debido salmo ante ese adiós
que su Hado del Destino, dio sumiso.
Mas esa rosa en flor, que en luz avanza,
vuela para cantarle al mismo Dios,
en su eterno y celeste Paraíso.
Francisco Martín Martín
Málaga (España)
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
QUE E.P.D.
Recitándole al cielo con gran fuste,
fugóse hacia la Gloria esta rapsoda,
llevándose en su vuelo —Mari Yuste—
dedicación, bondad y gracia toda.
Dejóse acá tan sólo sus despojos,
y múltiples vivencias memorables.
Lágrimas que, bañando muchos ojos,
evocarán sus dones imborrables.
Esta oda, humilde y breve, que me alcanza,
es un debido salmo ante ese adiós
que su Hado del Destino, dio sumiso.
Mas esa rosa en flor, que en luz avanza,
vuela para cantarle al mismo Dios,
en su eterno y celeste Paraíso.
Francisco Martín Martín
Málaga (España)
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miércoles, 27 de noviembre de 2019
RETORNÁNDOTE A LA VIDA
RETORNÁNDOTE A LA VIDA
Llevo meses recluida con este poemario, pronto ambos veremos la luz. Es una hermosa gestación que siento habitar dentro de mí, tomando forma… Es volver a darte vida, madre mía, porque estoy preñada de tu hermosura y voy a parirte de nuevo.
Estoy de ti… tan henchida
que todo mi ser te alberga
en esta pasión desmedida
que en regresarte a la vida
con mi afanosa pluma se empeña.
Con mi sangre voy gestando
el lienzo que te contiene;
entre versos me desangro
y ya nada me detiene...
de esculpir todos tus rasgos.
Pues intercede el poder divino
que me fecunda con su gracia
en cada trazo que transcribo
siento de nuevo tu firme latido
abonando mis entrañas.
Y en este trance misterioso,
encrucijada de amor y suplicio,
a Dios entrego en celestial oficio
el cáliz de aliento que te retorna:
sudario que atesora tu gloriosa forma
transfiriendo vida a este manuscrito.
Fructífero instante que ya acredito,
instante gozoso y ambicionado
que germina por mis arterias
en cada estrofa que te concibe,
pues, incesante, mi mente te revive,
induciendo así… tu corazón
abriéndote a la vida en cada inspiración.
Y para que así quede constancia
del nuevo alumbramiento,
—María Yuste Rico—
ha regresado de entre los muertos,
pues mi pluma decretó parirla
entre amorosas rimas y versos.
Derechos de autor: María del Carmen Tenllado Yuste
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
Llevo meses recluida con este poemario, pronto ambos veremos la luz. Es una hermosa gestación que siento habitar dentro de mí, tomando forma… Es volver a darte vida, madre mía, porque estoy preñada de tu hermosura y voy a parirte de nuevo.
Estoy de ti… tan henchida
que todo mi ser te alberga
en esta pasión desmedida
que en regresarte a la vida
con mi afanosa pluma se empeña.
Con mi sangre voy gestando
el lienzo que te contiene;
entre versos me desangro
y ya nada me detiene...
de esculpir todos tus rasgos.
Pues intercede el poder divino
que me fecunda con su gracia
en cada trazo que transcribo
siento de nuevo tu firme latido
abonando mis entrañas.
Y en este trance misterioso,
encrucijada de amor y suplicio,
a Dios entrego en celestial oficio
el cáliz de aliento que te retorna:
sudario que atesora tu gloriosa forma
transfiriendo vida a este manuscrito.
Fructífero instante que ya acredito,
instante gozoso y ambicionado
que germina por mis arterias
en cada estrofa que te concibe,
pues, incesante, mi mente te revive,
induciendo así… tu corazón
abriéndote a la vida en cada inspiración.
Y para que así quede constancia
del nuevo alumbramiento,
—María Yuste Rico—
ha regresado de entre los muertos,
pues mi pluma decretó parirla
entre amorosas rimas y versos.
Derechos de autor: María del Carmen Tenllado Yuste
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lunes, 25 de noviembre de 2019
NO APAGARÁ SU LUZ / Eva García Madueño
El frío viento de enero quiso apagar la llama,
el brillo de los ojos, el calor de la piel,
la sonrisa de niña que ilumina su rostro
como el sol a la luna al anochecer.
Dormida entre rimas en la madrugada,
cubierta de lirios su luz brillará
en los ojos negros que lloran su ausencia
y se hará presencia en cada latido.
Sangre de su sangre corre por sus venas,
gotas de amor infinito empapan su corazón,
un corazón marcado por el recuerdo
de un pasado feroz, de una vida difícil
vivida con pasión.
No apagará su luz
el frío viento de enero.
Con todo el cariño,
Eva García Madueño
Málaga (España)
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
viernes, 22 de noviembre de 2019
Cuando un ángel te abraza.
Dedico este poema a «Rafa» camarero del restaurante que solíamos frecuentar mamá y yo, por ese trato familiar que nos dispensaba siempre…; su sentido pésame aquel 20 de enero, cuando regresaba de recoger sus cenizas, bien merece mi gratitud, y la expreso en la única forma en que sé… Porque hay abrazos que no tienen fecha de caducidad.
Advertiste que regresaba sin ella y desgarrada;
te apiadaste de mi alma quebrada
extendiendo tus brazos, auxiliando mi dolor.
Porque tu abrazo fue… ungüento reparador
para mi enlutado abatimiento,
tan inesperado como misericordioso.
Socorriste en tu regazo mi silencio espinoso,
como quien sustenta un madero pesado
apaciguando el calvario vivido.
Yo sé, que bien la estimabas;
se humedeció tu mirada de noble compasión,
entonces descifré… la naturaleza de tus alas.
Porque en este mundo existen ángeles
con apariencia humana, y nada se puede comparar
al linaje celestial, cuando un ángel te abraza.
Derechos de autor: María del Carmen Tenllado Yuste
I.S.B.M 978-84-121079-1-3
Depósito legal MA 1427-2019
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